martes, 12 de abril de 2011

ROSA AMARILLA

ROSA AMARILLA


Tú, la más bella flor
que retas a la belleza
presumiendo de tu hermosura
vestida con tu traje
de perlas nuevas
que el rocío te regala
con el alba.

Tú, que altiva y orgullosa
saludas al sol cada mañana
alardeando de haber hablado
con la luna.

Tú, flor misteriosa
que hechizas a quien te mira.

Tú, de quien dicen en la India
que la diosa del amor
y la belleza te debe la vida.

Tú, que sobre tus pétalos
la mismísima Cleopatra
reposaba su cabeza.

Tú, porque eres símbolo
de paz, cariño
sinceridad y amistad.

Tú, perfumada reina de las flores
has sido por mí elegida
para que seas portadora
de mi mensaje.

Lleva entre tus frágiles
y delicados pétalos
el más tierno beso,
un sincero abrazo
y mis mejores deseos
a una generosa y gran mujer.
Mi amiga María del Águila.

En el día de tu santo, 15 de Agosto de 2008

Ana Corral Real, poetisa y activista cultural alcalareña, creadora del grupo poético Poemas de Plata.

DE LA VOZ PROFUNDA



DE LA VOZ PROFUNDA DE MI CORAZÓN, A TI


A María del Águila Boge Pineda, portadora de la esencia de este querido Alcalá de Guadaíra
y de allende los mares.1998.


Hoy, no dejo pasar los días
de ti de tus libros y poemas.
Enamoras mi hondo
mis sentidos con tus letras
y algo más que me encadena.

Dualidad del Mar y Voz profunda
ya no las siento amargas ni con penas.
Son tan coloridas y tangibles
que su perfume el alma me encadena.

María del Águila
tu pluma, tu sentir, tu pensamiento
no es la infatuación de un amor desbocado y sin destino
sino la concreción de diez mil presentimientos.

No paso de largo sin hablarte de Natalia
mi enamorada flor morena
esplendor de yerba antigua
con olor a oriente y a occidente
de la perpetua flor
que es siempre ambigua.

En otro cualquier amanecer de mayo
primavera dulce de amores y nostalgias
en mi hombro y en mi alma
encontrarás apoyo si lo necesitas
antes o después del alba.

Firmado:  ANSARI . Poeta anónimo alcalareño, ya desaparecido

DESEÁNDOTE




DESEÁNDOTE



Tu mirada quieta y lenta
tu mirada que descansa
es cierto sabor a menta
y una risa de esperanza.

En esa espera que llega
en esa espera que tarda
¿no será que no es espera
tu mirada de venganza?

La distancia se me clava
¡Úrgeme ya tu presencia!
No quiero que llegue el alba
y encontrarme con tu ausencia.


Rafael Vázquez, de poeta a poeta.

En uno de mis recitales en la biblioteca pública de la calle Alfonso XII de Sevilla,
un señor a quien no conocía me entregó en mano esos primorosos versos firmados y sin fecha. Nunca he vuelto a saber de él.

ODA A ESPAÑA


ODA A ESPAÑA                          

A María del Águila Boge, poetisa alcalareña que le cantó a las Américas.

A España nunca retorno
es sangre que llevo dentro.

Mis lágrimas son aguas de sus ríos
hijo suyo soy, vástago y bastardo.
España, flecha ardiente de Europa
que partió de un arco quijotesco
en líneas inciertas
a fecundar íntimamente el resto del planeta.

España. madre temperamental
como sus hijos y los hijos de sus hijos
esos ciudadanos que hizo crecer
con rivalidades y caudillismos
inconsciente destino de sus geográficos  engendros

Con orgullo la modelo, soy su hijo
en los Cervantes y Quevedos.
Ellos y otros muchos soñadores
imperfectos conquistadores de almas y de suelos.
Aquellos que navegaron
más allá de sus tiempos.
Los Grecos y los Picassos
Unamuno, locuras geniales
Loyolas habitantes de los cielos.
Los Velázquez, Murillo y Goya
permanente exquisitez de clásicos milenios.

España voluptuosa
erguida en hidalgas catedrales
con el capricho gótico de Toledo.
Fatal y cambiante, atrevida acaso
como doncella rebelde, palaciega
o gladiadora pasional de toros negros.
Con un pasado maltrecho y glorioso
toca fondo en la obstinación inquisitoria.
Me queman las llamas de esa noche ofuscada
que protagonizó con altivez púrpura y ciega.

En su vestido apocalíptico esa mancha
no menoscaba el fulgor de su belleza
ni el cruce violatorio con  los moros
de quienes retiene las filigranas edilicias
en la falda andaluza y algunas palabras.

España austera y recia
hecha de terruño sincero y tosca hombría
en la curtidumbre de su médula castellana.
Temple inspirado de Teresa de Ávila
y Felipe el Grande del Escorial
elocuente de piedra asceta
sobrio altar de su espíritu y linaje.
Con la complejidad de sus venas
nosotros nacimos de su sangre.
Árboles, ríos somos de sus aguas encendidas.

España con su gracias sevillana
e incongruencias parroquiales.
Rica y pobre, visionaria y plena
admirada, malentendida y desterrada
seducción de hombres, cielos y mares.

España humana como su cálida historia
amiga certera omisa de vientos
forjada en aislamiento y sacrificio
la acompañamos sus hijos en proezas
que son antiguos volúmenes de biblioteca
y en la afrenta de los políticos divorcios
tras indignas batalla gigantescas.

España de sangre trágica.
Momentos de hambre y agrio desierto
como la piel de sus mesetas.
A lo largo de estos ciclos vitalicios
con su dignidad compleja
España, patria universal
ha conquistado el paraíso
de las madres de difícil vida
y un horizonte divino de oro
con tiara real y blusa republicana.


L.A. Ambroggio, poeta argentino residente en Washington. Incluido en su libro Poemas desterrados 1995

POEMA DE UNA NOCHE DE VERANO




POEMA DE UNA NOCHE DE VERANO

Dedicatoria: Exultatio. Conjuntamente para María del Águila y Antonio Medina de Haro


Una tarde de junio  plácida y somnolienta.
Y de repente la voz viva aunque cansina
apagada como un eco pero mágica en la sombra
leve como un atardecer de Medina de Haro
dándonos a beber las mieles y las hieles
de María del Águila
como el que te da una bebida dulce con hielo
y unas gotas de licor amargo
con algo de corteza de limón
para refresco de la canícula
y salvaguarda de las dentelladas de los perros del calor.

Qué buena combinación
qué buen cock-tail para una noche de verano
Qué bueno beber a sorbos
la poesía de María del Águila.
María del Águila alcalareña
María del Águila americana
cósmica, espacial
María del Águila intergaláctica.
De fina estampa y versos de vidrio
de puñal agudo y blanda mano.

Ay, yo creía que la felicidad era otra cosa.
Y no era más que un instante
apenas aprehendido
entre el silencio clamoroso y expectante
de unos devotos fieles que escuchábamos reverentes
a Medina de Haro contarnos con dulzura no medida
con desgano inintencionado
lo amargo y lo dulce de María del Águila.

Y yo me muerdo el corazón
(¡ ay, mi corazón !)
más no de rabia sino de gozosa alegría
de agradecimiento reconfortante
por el placer no buscado
del regalo de una felícisima tarde de una noche de verano.

Juan Portillo García, médico analista, escritor y biográgo, Humanista y Mecenas de las Artes alcalareñas.
Entrañable y magnífica presentación que me hizo Don Antonio Medina de Haro con sus últimas fuerzas.1994