PALABRAS SIN RIENDAS
Como un borbotón de sangre sorda espesa
intermitente sube mi dolor.
Cual fatídica sombra
como helado miasma de gasas crepusculares
repta por mi sangre
viaja por las arterias de un olvido rebelde
dejando un sello de ajenjo.
Mas al llegar a este corazón antiguo
cincelado de alegrías intrépidas
encuentra entronizados tus poemas, tus cadencias.
El soplo gentil de tu voz de marisma y clavel.
Y huye..
Huye dejando tras su huella oscura un limo feraz
donde tu polen y tu semilla
liberarán mariposas siderales
hiedras de oro maduro
frutos de vedada dulzura.
Francisco Alberto Mahecha, Los Angeles 1985